Documento redactado el 30.09.42 por el Generalmajor Heinrich Eberbach, comandante de la 4. Pz.Div., dirigido al mando del XXXV. AK (Heeresgruppe Mitte) donde, en base a las experiencias realizadas por esta división en operaciones defensivas de unidades acorazadas subordinadas a unidades de infantería, propone la publicación de una directiva sobre este tipo de operaciones entre las divisiones de infantería subordinadas al XXXV. AK.

Puesto de mando de la División, 30.09.1942

4. Panzer Division
Comandante

Nr. 1290/42 geh.








Asunto:
Operaciones de carros de combate en la defensa

Dirigido a:
Generalkommando XXXV A.K.





Debido a la actual situación unidades acorazadas, a niveles que han oscilado entre un batallón y una compañía, han sido empleadas no solamente en el marco de su división acorazada sinó tambien en el marco de unidades de infantería sin ninguna experiencia anterior en la cooperación con carros de combate. Las pérdidas de carros de combate en estos combates de relevancia unicamente local han sido desproporcionadamente altas debido a los siguientes motivos:

  1. Los actuales modelos de carros de combate (carros de combate de ataque) en la defensa son unicamente aptos con limitaciones.

  2. Debido a la falta de experiencia el enfoque y posterior empleo de los carros de combate no ha sido siempre el correcto.

  3. Las unidades acorazadas han realizado sus misiones con el viejo espíritu ofensivo, sin adaptarse siempre a las particularidades de operaciones defensivas en el marco de unidades de infantería.
Nuevos modelos de carros de combate más adecuados se encuentran en fabricación. Hasta que estos no se encuentren disponibles tanto la infantería como los carros de combates deben conocer y prestar atención a los siguientes principios de operaciones de carros de combate en la defensa:


  1. Conclusiones a partir de las desventajas de los carros de combate:

    1. Objetivo de muy grandes dimensiones - por lo tanto debe buscarse siempre protección.

    2. Insuficiente visibilidad y difícil orientación - por lo tanto deben asignarse objetivos claros y faciles de reconocer; siempre que sea posible deben asignarse guías !

    3. Buena audición solamente posible sin el motor en marcha - por lo tanto los carros de combate no son adecuados para asumir misiones de protección !

    4. Movilidad campo a través limitada - por lo tanto operaciones unicamente sobre terreno ventajoso para carros de combate. Para los carros de combate alemanes incluso pequeñas pendientes heladas suelen ser insuperables: el vehículo resbala irremediablemente lateralmente; debido a la muy lenta velocidad de marcha bajo estas condiciones el carro de combate se convierte en un fácil objetivo para los carros de combate enemigos. A partir de una altura de nieve de 80 cm movilidad unicamente posible sobre caminos limpios de nieve.

    5. Unicamente el Panzer IV con su armamento puede entablar el combate contra el T-34, KW-I ó Mark II con perspectivas de éxito. El Panzer III solamente puede perforar el blindaje del T-34 a distancias de menos de 80 metros.

      Si el carro de combate alemán es empleado ahí donde presumiblemente pudiera tener que enfrentarse a carros de combate rusos entonces debe de asignarsele cañones anticarro de 7,62 cm ó 7,5 cm. Esto frecuentemente no se ha realizado. En casos de emergencia el infante puede tratar de esconderse, el carro de combate no.

    6. Alta vulnerabilidad frente minas - por lo tanto al emitir la orden de operación incluir indicaciones sobre nuestras própias minas (planos de localización) y siempre que sea posible sobre minas enemigas. Asignar ingenieros. En el transcurso de los ultimos combates se han sufrido elevadas pérdidas provocadas por nuestras própias minas.

    7. Reducida cantidad de munición y susceptibilidad técnica fuerzan a que una vez los carros de combate han alcanzado el objetivo de la misión estos sean retirados para ser amunicionados y revisados tecnicamente. La realización del mantenimiento tecnico en posiciones adelantadas provoca pérdidas innecesarias por acción de la infantería y artillería enemigas. No basta con que los carros de combate sean retirados detrás de la próxima elevación del terreno, estos deben ser retirados a zonas fuera del alcance de la artillería enemiga. En casos de emergencia el carro de combate puede regresar rapidamente a primera línea (sobre terreno normal 5 Km en 20 minutos)
  2. Peculiaridades de operaciones en la defensa.

    1. General.

      Contra un enemigo atrincherado generalmente se ataca la posición enemiga primero mediante infantería ó bien infantería motorizada con el apoyo de la artillería e ingenieros creando una brecha en ella. Posteriormente y con el objetivo de aprovechar operativamente este éxito entran en acción los carros de combate para avanzar profundamente a través de ella y destruir la artillería, líneas de abastecimiento, estados mayores y sistemas de comunicación enemigos. Es aquí donde se aprovecha la fortaleza del carro de combate.

      Si el carro de combate es ya empleado para romper la primera línea enemiga las pérdidas provocadas por minas, cañones anticarro, artillería, trampas anticarro y botellas incendiárias enemigas pueden ser tan elevadas que no pueda entonces asegurarse el poder romper el frente enemigo (ejemplo: 20. Pz.Div. el primer día de los ataques al noroeste de Bolchow).

      Grandes éxitos con reducidas pérdidas solamente pueden lograrse a través de operaciones acorazadas masivas (a nivél de regimiento ó superior) pues de este modo pueden equilibrarse las desventajas de los carros de combate (especialmente su insuficiente visibilidad).

      Aplicando lo comentado anteriormente a la defensa, esto significa aquí, donde casi siempre se trata de ataques con objetivos de limitado alcance (contragolpes), grandes desventajas y pérdidas frente a un enemigo atrincherado pero tambien que el ataque tiene que ser interrumpido precisamente cuando la resistencia enemiga empieza a ablandecerse y las pérdidas própias empezarían a dar sus frutos.

      Adicionalmente debe tenerse en cuenta que estos ataques (contragolpes) en la mayoría de casos se llevan a cabo con un limitado número de carros de combate (a nivél de compañía hasta batallón) y que debido a la insuficiente potencia de fuego própia estas unidades se encuentran más expuestas al fuego enemigo desde sus dos flancos.

      Debido a la inexistencia de observadores adelantados blindados - y en el caso de operaciones en el marco de la infantería debido a la falta de experiencia en la colaboración entre las distintas armas así como a las muchas funciones de la artillería divisionária - la protección por nuestra própia artillería no es posible y si lo és entonces de una forma insuficiente.

      Debido a que lo único que puede hacer el carro de combate para evitar ser destruido es aprovechar su velocidad así como que su misión normalmente es la de liderar el contragolpe el carro de combate se lanza al ataque a gran velocidad y al alcanzar su objetivo se convierte en una diana estática hasta que la infantería alcanza su posición. Cuando la infantería no logra alcanzar el objetivo los carros de combate tienen que retirarse y los vehículos dañados, tambien los averiados, que en un par de días hubieran podido ser reparados, caen en manos del enemigo.


      Por todo esto tiene que constatarse que las operaciones de carros de combate en la defensa solamente deben realizarse en casos excepcionales. Esta constatación no es nueva, se encuentra incluida en las directivas. Debe meditarse si estos casos excepcionales no se han convertido entretanto en la regla. La infantería no obtiene ninguna ventaja de estas operaciones pues los carros de combate se consumen rapidamente en el transcurso de estas pequeñas misiones y faltan ahí donde la infantería se vé involucrada en combates decisivos.

      Puede argumentarse que los rusos tambien emplean sus carros de combate en la defensa. Si bien estos carros de combate en ocasiones son muy incomodos tiene que constatarse que uno de los motivos por los que los rusos están perdiendo esta campaña es precisamente por el erróneo empleo de sus carros de combate. Además los rusos disponen de muchos más carros de combate que nosotros y estos poseen un blindaje superior y están generalmente mejor armados que los nuestros. Unicamente por estos motivos puede permitirse este tipo de operaciones. Siempre que los rusos han tenido que retirarse sus pérdidas de carros de combate han sido muy elevadas pues en estos casos tampoco los rusos han sido capaces de remolcar y reparar el gran número de vehículos inmovilizados. Una gran parte de los carros de combate rusos semienterrados son vehículos no operativos.

      Aún y así la actual situación vá a forzarnos en ocasiones a emplear los carros de combate en la defensa, generalmente en operaciones de unidades acorazadas para rechazar incursiones enemigas, es decir, contragolpes.


    2. Contragolpe.

      1. Para grandes operaciones debe emplearse en el punto central como mínimo un batallón acorazado de forma concentrada. El batallón acorazado no debe ser fraccionado ! En caso contrario las pérdidas se multiplican (el número de cañones anticarro enemigos que pueden combatirse es mayor pero se dispone de menos ojos y menos cañones para localizarlos y destruirlos).

        El batallón acorazado no debe ser subordinado al regimiento de infantería, en su lugar se le subordinarán un batallón de infantería, una compañía de ingenieros, un batallón de artillería y una compañía de cazacarros autopropulsados y a este grupo de combate deben serle asignadas misiones concretas. Solo bajo esta estructura puede evitarse un envolvimiento, asegurarse una exitosa lucha carro de combate contra carro de combate y no perder el contacto con la infantería (en caso de necesidad retrasando la posición de los carros de combate).

      2. Para la preparación y realización del ataque, especialmente en relación a la idoneidad del terreno, atender las propuestas del jefe de la unidad acorazada. Con este fín debe serle entregada toda la información disponible (p.e. fotagrafías aéreas).

      3. Asegurar la comunicación por radio entre el batallón acorazado y la división.

      4. Información sobre campos de minas própios y enemigos.

      5. Asignación de guías hasta la própia primera línea.

      6. Una vez el objetivo de la misión ha sido alcanzado el batallón acorazado debe ser inmediatamente retirado. El comandante del batallón de infantería asume entonces el mando del grupo de combate.

      7. Pequeñas incursiones enemigas deben ser rechazadas por la infantería. Contragolpes acorazados deben poseer una profundidad de un mínimo de 5 kilómetros.
    3. Operaciones de una única compañía acorazada.

      1. Se trata de una solución improvisada. En caso de no poder ser evitada esta debe llevarse a cabo no bajo los principios de los carros de combate sinó de los cañones de asalto. En caso contrario no quedará mucho de la compañía acorazada.

      2. El foco de la operación unicamente ahí donde el terreno sea apto para carros de combate, atender las indicaciones del jefe de la unidad acorazada.

      3. Subordinación al regimiento de infantería. Planos sobre campos de minas y guías como se ha descrito en el punto 2.

      4. La compañía acorazada no debe ser fraccionada: operación concentrada bajo el mando del jefe de compañía.

      5. Avance escalonado entre posiciones cubiertas siempre detrás de la infantería. Adelantar a la infantería unicamente para aprovechar situaciones ventajosas (p.e. para ocupar una elevación del terreno).

        La infantería debe ser anteriormente informada que la posición de los carros de combate se encuentra detrás de ella, en caso contrario la infantería se tumba y espera el avance de los carros de combate. El combate de cañones anticarro enemigos es asumido por la infantería y la artillería.

      6. Comunicación: un carro de combate con equipo de radio es asignado al comandante de la infantería para que el resto de carros de combate pueda ser rapidamente informados dónde el avance de la infantería es impedido por el enemigo (generalmente en el batallón más adelantado).

      7. Una vez alcanzado el objetivo de la operación unicamente axtender el avance en casos donde se constante un fácil y rentable éxito (p.e. destrucción de una batería enemiga). En el resto de casos retirada inmediata de los carros de combate (5 kilómetros).
    4. Detalles.

      1. Debe la infantería montar sobre los carros de combate ?

        Solamente ahí donde no exista amenaza que los carros de combate tengan que disparar, en caso contrario peligro de sufrir elevadas pérdidas. Este tipo de imágenes propagandísticas publicadas en revistas y noticieros se consideran muy cuestionables.

      2. Es el carro de combate apto para dar protección de fuego en el transcurso de pequeños ataques de infantería ?

        No. Cañones anticarro ó cañones pesados de infantería bien posicionados cumplen la misma función sin presentarle al enemigo un objetivo de grandes dimensiones. La tierra camufla, un carro de combate de 3 metros de altura al disparar no puede ser camuflado y es fácil de alcanzar. Por desgracia este tipo de misiones se realizan con frecuencia y no guardan ninguna relación con el valor del material.

      3. Es apropiado enterrar carros de combate en la primera línea de combate ?

        Con carros de combate capturados ó carros de combate alemanes irremediablemente dañados sí. Tambien pueden ser enterradas torretas caturadas. En el resto de casos operaciones con carros de combate unicamente cuando no se disponga de ninguna otra reserva; entonces pueden ser estos enterrados hasta la torreta ó estacionados en posiciones cubiertas. Por lo demás es mejor mantener los carros de combate para la realización de contragolpes.

      4. Si el enemigo ha sobrepasado nuestra línea pero delante todavía se encuentran partes própias, siempre que el terreno lo permita, puede ser oportuno realizar un inmediato contragolpe acorazado sin otra subordinación que los cazacarros pesados que avanzan siempre detrás de las partes acorazadas (estos deberían de ser generalmente subordinados a los carros de combate).

      5. Nuestros carros de combate actuales son viejos, el material se ha consumido. El número de kilómetros que estos pueden todavía marchar es limitado. Este hecho de ser tenido en cuenta ante cualquier realización de movimientos. Toda pequeña marcha supone la baja temporal de un cierto número de carros de combate.

La vida de un carrista no es más valiosa que la vida de un infante. El hecho que la instrucción del carrista es mucho más larga que la del infante así como que el carro de combate perdido es difícil de reemplazar nos fuerza a ser muy cuidadosos con las operaciones de carros de combate, no en detrimento sinó en interés de la infantería, pues en el mejor de los casos el carro de combate debería poder apoyar a la infantería no solo una vez.

Considero oportuna la publicación de una directiva sobre operaciones de carros de combate en la defensa a todas las divisiones de la Armada.




Firmado: Eberbach